~

¿Dicen que tienes la mente muy sucia? Simplemente contesta: "No, solo que tengo una mente muy sexy"

lunes, 23 de julio de 2012

Paredes blancas, voces que no hablan...

  Abuso de tu propia conciencia.


     Sentado en la sala de espera, ahí
empezó todo, ahí empezó una cadena
que ni yo puedo superar, una hora, 
dos horas, tres horas esperando como
un condenado a su condena.
   
    El susto en tu cara se ve a kilómetros 
de distancia, y el de tu madre, para que
te vamos a contar, entras en la sala, allí
te espera el predicador de la buena no-
ticia, y un "te quedas aquí" se clava en tu
espalda, y una lágrima se derrama en tu 
cara.


   Esa habitación, ese pasillo, esa camilla,
esa silla de ruedas que te espera, porque
ese líquido que se te mete en la vena no
te deja ni moverte, esas caras de tus 
padres de preocupación al verte, te miran
como si estuvieras muerto, es horrible.


  Pasan los días, ya no te puedes mover,
tu madre te ayuda a ducharte, no puedes
solo, tras esa puerta notas la tristeza, 
la envida a los chavales de la calle de fuera,
a "los sanos". 


   Y ahora reza porque no tengas nada malo,
porque te dejen salir de esa cárcel blanca
cuyas paredes guardan recuerdos de miles
de noches en vela, por si a cualquier niño
su aceleración de corazón lo destruyera, o 
sin respiración su tumor lo tuviera, ahora
reza chaval, ahora reza.


   Las cosas no son como la pintan en "Pulseras
rojas" Eso es mentira, no hay amigos, solo 
caras de tristeza que se te meten en el sentido, 
no hay médicos amables, no hay escapadas 
durante la noche, no hay enfermeras buenas 
que te ayuden, no os lo creais, eso es mentira.


  Cuando duermes escuchas las voces de los
"dementes" que justamente estaban abajo de 
tu cama, ¿Cómo te sienta eso? ¿Duermes bien?
Y ahora una pregunta, ¿Valoras la vida?


 -Fuente: Alguien que ha estado allí.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario