Hay que ver los momentos que
pasamos tu y yo, creo que ni te
he pedido tanto ni he amado tu
aspecto, por encima de todo, lo
que quería era tu sonrisa, tus
finos y simples cabellos, quería
tu boca, tu mirada, tu mente, tu
personalidad, ante todo, tu tan
preciada personalidad.
No esperé nada desde el
principio, al parecer tu sí,
tanto te buscaba yo, que tus
amigas empezaron a envidiarte,
por primera vez te han envidiado
tanto por tener a alguien, que
han especulado, han hablado,
y te han dicho que porqué yo.
Siempre has sido débil de mente, te has dejado llevar por
modas y marcas, por personas y hasta por objetos, siempre
has sido insegura, nunca te ha gustado tu cuerpo, nunca te
ha gustado nada de ti, aunque dices que sí, para no dar pena,
aunque ya la das bastante. Me has rechazado por mi aspecto,
mas soy un chico normal, no tengo un cuerpo como el de
un actor famoso, ni tengo una mente despierta, pero lo que si
te podía dar era cariño, mas ahora, pequeña mía, eres una simple
muñeca usada, usada por tiendas y por escaparátes, usada por
hombres que no tienen donde saciar su sed.
No hay comentarios:
Publicar un comentario