-Vivo cada vez que habláis de mi.
-¿Qué dices papá?
-Hijo mio, no te asustes.
-Papá, claro que me asusto, ¿Qué te pasa?
¿ Llamo al médico?
-Claro que no...Si voy a morir, quiero morir
contigo solo, no con médicos intentando reanimarme,
ni intentando salvar una vida que ha dejado de vivir
hace mucho.
-Papá, tu estás vivo, ¿No lo ves?
-No, no lo estoy, lo dejé de estar en el momento en
que me dejasteis enchufado en esta máquina.
-Papá, la necesitas para respirar y para sobrevivir.
-¿Tu querrías vivir así?
-...
-Contesta.
-No papá, supongo que es demasiado duro para soportarlo.
-Entonces cumple el sueño de tu padre, y déjalo morir en paz.
-No quiero hacerlo.
-Verás hijo, comprendo que quieras verme
hablarte durante mucho tiempo, soy tu padre,
y el echo de que yo muera es un golpe lo
suficientemente duro como para poder decir,
que nunca estarás preparado para mi muerte,
pero comprende hijo, que el tenerme aquí solo
hace que tenga malos recuerdos de mi vida,
cuando deje de respirar, y mi corazón deje de latir,
quiero recordar el día en que naciste, tu primer
día de colegio, los momentos con tu madre,sinceramente...
Me quiero reunir con ella ya, quiero acompañarla, le
prometí que estaríamos siempre juntos, y eso es lo
que va a pasar,hazme el gran favor hijo, de dejarme
morir de una vez.
-Papá...Comprende que yo no puedo...
-Hazlo. Hazlo, vete, y no mires atrás,
no pienses que has matado a tu padre ni nada
por el estilo, solo lo has liberado, y le has dado
la esperanza de que su mente viva más.
-Per...
-Hazlo.
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